El 103 aniversario de la partida del Poeta Universal nicaragüense, Rubén Darío, fue conmemorado por estudiantes y docentes de la Licenciatura de Lengua y Literatura Hispánicas de la Facultad Regional Multidisciplinaria de la UNAN Managua en Chontales (UNAN FAREM Chontales) con un acto cultural en que dominaron las presentaciones de grupos artísticos, declamadores de poemas del bardo encarnado en seres inmortales de la mitología griega, como en realidad es. Rubén Darío: inmortal y universal.

El acto efectuado el 23 de febrero de 2019, fue organizado por los estudiantes de Lengua y Literatura Hispánicas del Departamento de Ciencias de la Educación y Humanidades de la UNAN FAREM Chontales, presidido por los maestros doctor Marcos Antonio Reyes Centeno, Vicedecano; MSc. Rolando Enrique Cordero Aburto, docentes y estudiantes de dicha carrera.

También hubo exquisitas presentaciones culturales del grupo musical de la UNAN FAREM Chontales deleitaron con el canto Del Trópico, un poema de Darío.

El profesor, doctor Marcos Antonio Reyes Centeno, Vicedecano de la UNAN FAREM Chontales, en la apertura del acto a Rubén Darío, realizado por estudiantes de Lengua y Literatura Hispánicas

La estudiante Suyen Barquero, del Tercer Año de Lengua y Literatura, declamó el poema Los Motivos del Lobo, estudiantes de Quinto Año hicieron la presentación teatral La Cabeza del Rabí. Otra estudiante del Tercer Año declamó La Marcha Triunfal. También estudiantes del Tercer Año hicieron una presentación de Poesía Coral del poema Cantos de Vida y Esperanza,

Fue el maestro Reyes Centeno quien dio la bienvenida a los estudiantes, recordando que de hace cinco años ha publicado poemas en el sitio de internet El Desván del Poeta, pero en ninguno le canta al amor, sino que aborda temas como la muerte y la soledad.

Entre los lectores del sitio hubo personas que le felicitaron por sus poemas, pero también le pidieron que los poetas que publican sus obras en este sitio dejaran de ser románticos, pero que le cantaran a la vida, pero abordando temas de la vida real.

En ese sentido, el maestro Reyes Centeno recordó que el poeta Rubén Darío, además del amor, también dedicó sus poemas, crónicas y prosas a temas políticos, religiosos y de corte social y que muchos de sus poemas son críticas que son válidas en la actualidad.

La estudiante Suyen Barquero declamando el poema Los Motivos del Lobo

En este sentido se refirió a los poemas El Bardo y El Rey Burgués que son “crítica social pura, pero con un lenguaje precioso”, explicó el profesor Reyes Centeno.

Afirmó que en la poesía de Darío no debe analizarse solamente su belleza, la rima, la métrica, su gran capacidad y su la brillantez, sino también el mensaje social que hay en su obra.

Al respecto, expresó que “antes que nada”, Darío era antimperialista. “No se tragaba a los gringos. ¿Y saben por qué?, porque las personas inteligentes difícilmente va a estar de acuerdo con un sistema político o ideológico como el de los Estados Unidos”. Y reforzó su explicación poniendo como ejemplo el poema Oda a Roosevelt, que es una protesta de la intromisión gringa en América Latina.

“Y los tiempos no hay cambiado, el Imperio sigue metiéndose en todo país y ojo, donde hay algo que sacar; porque hay diversas dictaduras y tiranías en muchas partes del mundo, pero como son países que no tienen nada y son países altamente empobrecidos, allí no llegan a liberar a nadie”.

Agregó que “tampoco a los países grandes como China, en ese país no hay democracia y… ¿por qué los gringos no van a liberar a los chinos de su sistema tan terrible gobierno que tienen, porque ahí si es terrible? Porque ahí tendrían también un problema serio”, recalcó.

El auditorio «13 de Diciembre» de la UNAN FAREM Chontales durante el acto cultural en homenaje al 103 aniversario de la partida de Rubén Darío

Darío Mitológico

En tanto, la profesora Madia Gisell Morales se refirió al Darío Mitológico, como “elementos sustanciales que terminan la poética de nuestro insigne bardo, y por ende su pensamiento prolífico”.

Explicó que su disertación estaba basada en los análisis de dos grandes críticos literarios nicaragüenses y darianos por excelencia, como son don Julio Icaza Tijerino y Eduardo Zepeda Henríquez, y desde esa óptica se refirió a la influencia de la mitología griega en la poesía de Darío.

“El poeta abordaba temáticas religiosas, filosóficas, políticas, mitológicas, místicas, bonitas. Por supuesto, también abordó lo mágico, lo telúrico en referencia a nuestra madre tierra y al ser, al existir, al tiempo como elementos vitales de la vida”, dijo.

Aseguró que la influencia de la mitología griega en la poesía de Darío se observa en sus diversos cuentos, algunos recogidos en Azul y otros en obras dispersas o seleccionados por algunos colectores de la poética dariana.

Explicó que la mitología son creencias que ha tenido el hombre desde tiempos ancestrales, extrañado por las influencias de la naturaleza, por su poder. Se maravillaban del trueno, del rayo, de la luz y hasta de la oscuridad y consideraron que esos eventos eran provocados por algún dios y cada fenómeno tenía el nombre de una divinidad masculina o femenina. Eran las divinidades mitológicas de los griegos y Darío “las encarna en su poesía” y hasta llega a considerarse como un ser mitològico.

El Coloso de Rodas, estatua al Helios, el dios Sol

Helios

Uno de los dioses de la mitología griega en la poesía de Darío es Helios, el dios de la luz, el Sol, al que el poeta considera como una divinidad triunfante, tal como se observa en estos versos.

«¡Helios!, tu triunfo es ése,
pese a las sombras, pese
a la noche, y al miedo y a la lívida Envidia.
Tú pasas, y la sombra, y el daño, y la desidia,
y la negra pereza, hermana de la muerte…

¡Helios! Portaestandarte
de Dios, padre del Arte,
la paz es imposible, más el amor eterno».

Y también se refiere a Helios en el Canto a la Argentina.

«¡Oh, Sol! ¡Oh, padre teogónico! ¡Sol simbólico que irradias en el pabellón! Salomónico y helénico, lumbre de Arcadias, mítico, incásico, mágico!»

Venus

No podía dejar fuera a la diosa de la belleza, Venus, como el amor inmortal, que para Darío es la simbología del deseo, pero que el poeta la encarna en la venus humana. “Vemos a Darío enamorado de la mujer, porque una de sus temáticas sobresalientes es la mujer, el amor a la mujer, entonces Venus se encarna en la diosa venusiana que lo envuelve con su atractivo y lo expresa en el soneto Venus.

Declamación del poema La Marcha triunfal

«¡Oh, reina rubia! Déjele, mi alma quiere dejar su crisálida
y volar hacia ti, y tus labios de fuego besar;
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida,
y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar»

Otra belleza griega a la que canta Rubén es a Diana, la diosa de la caza, pero para él es el símbolo de la muerte- Es decir que hace en ella una analogía con la muerte, explica la profesora Morales.

Diana la Cazadora, Leda y los Centauros

Esta relación de Diana con la muerte la señala en el Coloquio de los Centauros, pero no como no imaginándola cadavérica, con rostro de angustia y con una guadaña. Darío no la ve así, sino que la asemeja a Diana La Cazadora, como la imagina en su poema Elegía Pagana.

«Como la Diana de Falguière, ella ha partido, virgen a lanzar flechas al bosque del olvido. Como la Diana de Falguière, blanca y pura a cazar imposibles entre la selva obscura».

Y en el Coloquio de los Centauros la muestra bella, como una doncella virgen como Diana.

Estudiantes de Lengua y Literatura Hispánicas

«¡La Muerte! Yo la he visto. No es demacrada y mustia ni ase corva guadaña, ni tiene faz de angustia. Es semejante a Diana, casta y virgen como ella; en su rostro hay la gracia de la núbil doncella y lleva una guirnalda de rosas siderales».

Entre otros dios griegos que Darío menciona en sus obra están Pan, símbolo del deseo insatisfecho, del amor sin ser correspondido, también dios musical, inventor de la flauta, Pan el mundo sensual de la naturaleza.

También le se refiere a las sirenas, centauros y satiresas, que son seres mitad bestia mitad humano. Y a las Ninfas que eran bellas semejantes al ser humano que eran robadas por los centauros.

Otra de las figuras que Darío se identifica mucho es el Cisne, que lo compara con el arte, como el ideal de la belleza y lo expresa en su poema a Leda, diosa griega de la belleza, la mujer ideal para el hombre, de quien se enamoró Júpiter, tanto que hasta la raptó y violó.

Declamación de La Marcha Triunfal

Incluso, Darío quiere asemejarse al Cisne y al mismo Júpiter en su poema El Friso, porque también está enamorado de Leda y la quiere cortejar. Esa parte del poema dice así:

«Fui más feliz que el luminoso cisne que vino de Leda la inmortal blancura, Esto lo dice en Friso, que Leda es para el poeta la mujer ideal».

“Darío se identifica él mismo con los seres mitológicos. A eso se refiere cuando dice “tenemos sangre de sirenas y de centauros y satiresas. Entonces en referencia a él como ser humano, haciendo una analogía al hombre como tal, mitad bestia mitad humano. Como en el poema El Otoño que se identifica como un ser mitológico”, reveló la profesora Madia Gisell Morales, docente de Lengua y Literatura Hispánicas de la UNAN FAREM Chontales.

¡2019: Año de la Reconciliación!

¡A la libertad por la Universidad!