Muy entusiasmados se notaban los estudiantes de Cuarto y Quinto Año, en su mayoría mujeres, de la Licenciatura de Bioanalisis Clínico de la Facultad Regional Multidisciplinaria de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua (UNAN Managua) en Chontales (UNAN FAREM Chontales) cuando mediante microscopios hacían análisis de muestras de semen humano, pues por fin estaban observando uno de los secretos de la vida, el espermatozoide que fertiliza al ovario de la mujer y da origen a la vida, a la existencia de la humanidad.

La carrera de Bioanalisis Clínico es una de las más demandadas en la UNAN FAREM Chontales

Los 17 estudiantes de Cuarto y Quinto año de Bioanalisis Clínico participaban en un Taller de Análisis del Semen Humano que les impartió el maestro MSc. Yuber Ariel Lazo Guerrero, docente de Bioanalisis Clínico de esta facultad regional de la UNAN Managua en Chontales.

Muestras de estudio

En este caso, los estudiantes observarían tres muestras de semen de varón; observarían a los espermatozoides y de su comportamiento si es el adecuado o muestra Progresiva Rápida, que es semen ideal para fertilizar al ovario de una mujer, explico el maestro Lazo Guerrero.

Los análisis del semen humano pueden contribuir al fortalecimiento de las relaciones de pareja, porque los resultados les pueden ayudar a superar las angustias de no poder tener hijos, como en algunos casos

También observaron el esperma de un paciente con problemas de fertilidad. Se trata de un hombre que tiene años de convivir con su pareja y que no han podido procrear hijos, entonces se busca determinar si el esperma del hombre era la adecuada o es infértil.

La tercera muestra era la de un hombre que se había sometido a una vasectomía, en la que los estudiantes podrían observar las diferencias entre una Esperma Progresiva Rápida, otra con infertilidad y otra con infertilidad inducida, explicó el maestro Lazo Guerrero.

Estos análisis efectuados en el taller dan conocimientos a los estudiantes de esta carrera en cómo reconocer los diversos de muestras de semen humano que se encontrarán en el área clínica cuando ejerzan su profesión.

Los resultados

“Este es el primer paso para después continuar con un proceso de planificación en la pareja en caso de que se descubre que hay problema en el varón por la infertilidad o es en la mujer. Si el varón está descartado que no es el del problema para fecundar, entonces el estudio se debe continuar con el estudio a la mujer o si es el hombre quien tiene problemas de fertilidad, los resultados se pasan al médico especialista que les atiende para que continuidad a los pacientes y les busque la mejor solución”, explicó el maestro Lazo Guerrero.

Los estudiantes de Bioanalisis Clínico no sólo adquieren conocimientos teóricos en las aulas de clase o en las prácticas en el laboratorio de la universidad, sino que también hacen prácticas en los centros de salud y hospitales de la Región V

La asistencia al taller era voluntaria, pero tenía como objetivo principal el fortalecer los conocimientos de los estudiantes de Bioanalisis Clínico en el estudio del semen humano para identificar a la fertilidad o infertilidad.

Además de dotarlos de nuevas herramientas para el ejercicio de su profesión, se pretende generar confianza en ellos, para que regresen a las aulas de clases y pueden continuar con el estudio de su profesión.

Los estudiantes participantes en el taller que les impartió el maestro MSc. Yuber Ariel Lazo Guerrero

Espermatobioscopía

Esta era la primera vez que los estudiantes hacían una Espermatobioscopía, que también se conoce como Espermograma, Espermiograma, Espermatograma o Seminograma, que es el estudio de la calidad de una muestra de esperma.

“Los parámetros que se evalúan en estos estudios son: “el volumen de la muestra, el número de espermatozoides que contiene cada mililitro de semen y el porcentaje de ellos que presentan movilidad”, según el sitio Wikipedia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 1999), la calidad del semen puede ser muy buena (tipo A), buena (tipo B) in situ (tipo C) y muy mala (los que no se mueven, tipo D). También se evalúa el porcentaje de espermatozoides cuya forma es «normal» (debe ser mayor del 14 por ciento, según Thinus Kruger, 1984) y el número total de espermatozoides móviles útiles.

¡Año de la internacionalización de la universidad!

¡A la libertad por la universidad!