Estudiantes, docentes y trabajadores administrativos de la Facultad Regional Multidisciplinaria de la UNAN Managua en Chontales (UNAN FAREM Chontales) recordaron a Jerónimo Urbina Jarquín, estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), asesinado el 13 de diciembre de 1995 en Managua, cuando miles de estudiantes marcharon hacia la Asamblea Nacional para exigir el respeto al 6 por ciento del Presupuesto General de la República para las universidades públicas, cuando fueron atacados por antimotines de la Policía Nacional por órdenes del gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro.

Maestro MSc. Marcos Antonio Reyes Centeno, en la apertura del acto en homenaje a Jerónimo Urbina Jarquín. Al fondo doña Paulina de los Ángeles Urbina Jarquín, madre de Jerónimo, familiares y estudiantes de la UNAN FAREM Chontales

El homenaje comenzó con una caminata de estudiantes, maestros y trabajadores de la UNAN FAREM Chontales, que comenzó en el sector de la conocida parada de El Mamón de Juigalpa, para terminar al pie de la tumba de Jerónimo en el cementerio de Juigalpa, donde se le hizo un acto al que asistieron la mamá, doña Paulina de los Ángeles Urbina Jarquín, y otros familiares, como también una delegación de la UNI de Juigalpa.

Disparo de 21 cohetes

Al final del acto, estudiantes de la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior de Nicaragua (UNEN) dispararon 21 cohetes como señal de respeto y de recuerdo de Jerónimo, un joven de sólo 26 años a quien se le truncaron los sueños de graduarse como Ingeniero Químico, al ser asesinado cuando los antimotines les atacaron a balazos en el sector de la Asamblea Nacional ese 13 de diciembre. Ese día, miles de estudiantes de las universidades del país llevaban la disposición de expresar a los diputados que no le permitirían que entregarán menos del 6 por ciento para la educación superior.

La caminata de docentes y trabajadores administrativos y docentes en camino hacia el cementerio de Juigalpa para rendir el homenaje a Jerónimo Urbina Jarquìn

Un acto sublime

La apertura al acto la hizo el maestro MSc. Marcos Antonio Reyes Centeno, Vicedecano de la UNAN FAREM Chontales, quien además de saludar a doña Paulina y demás familiares de Jerónimo que asistieron al homenaje, magnificó el sacrificio de este joven estudiante al expresar: “Yo puedo caer por una acción defendiendo a un partido político y es válido, a veces necesario, y casi siempre es bueno”.

“No obstante, cuando se da la vida, cuando uno sufre vejámenes de la represión por una causa que es para las mayorías, el acto mismo se sublima, y en ese sentido digo a la familia de Jerónimo, gracias por estar acá y gracias por habernos traído a Jerónimo en su momento”, expresó dirigiéndose a doña Paulina.

Testimonio de una las víctimas que sobrevivió al ataque

Seguidamente, Alí Carrillo, sobreviviendo de aquella masacre de estudiantes ese día, donde también pereció Porfirio Ernesto Ramos Villareal, quien era trabajador de la Universidad Nacional de Agricultura y Ganadería de Rivas “Antonio Valdivieso” (UNIAV).

Aún se nota la tristeza de doña Paulina de los Ángeles Urbina Jarquín, al recordar el crimen de su hijo Jerónimo aquel fatìdico 13 de diciembre de 1995 en Managua

Carrillo resultó herido en una pierna pero no la perdió porque no le dañó la vena femoral, como le ocurrió a Bismark Santana de la UNAN Managua, a quien tuvieron que cortar porque la bala disparada por los policías se la dañó, recordó Alí.

Otro joven que cayó en las luchas de defensa del 6 por ciento fue el estudiante de Derecho de la UNAN Managua, Roberto González Herrera, quien el 20 de abril de 1999 cayó frente al Banco Central de Nicaragua, víctima de una bala disparada por agentes de la Policía Nacional que le atravesó el corazón. La Policía les atacó por órdenes del entonces Presidente Arnoldo Alemán Lacayo.

Carrillo relató que el 13 de diciembre de 1995, los estudiantes se concentraron sobre la Avenida Universitaria, que va hacia la UNAN Managua, y de ahí marcharon hasta la Asamblea Nacional, porque querían dejar en claro la posición de la comunidad estudiantil a los diputados del gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro.

Claudia Tamara García, Presidente de UNEN de la UNAN FAREM Chontales, durante el acto a Jerónimo

La protesta era exigir que se respetara el artículo 125 de la Constitución Política de Nicaragua, que entre otras cosas ordena: “Las Universidades y Centros de Educación Técnica Superior gozan de autonomía académica, financiera, orgánica y administrativa, de acuerdo con la ley”, que da vida a la Ley 89, Ley de Autonomía de las Instituciones de la Educación Superior.

Educación superior gratuita gracias a estos mártires

También tomó la palabra Claudia Tamara García, Presidente de UNEN, quien afirmó que gracias al sacrificio de personas como Jerónimo Urbina, quien afirmó que gracias a sacrificios como el de Jerónimo es que los estudiantes pobres de Nicaragua tienen acceso a la educación universitaria gratuita.

También llamó los estudiantes a dar a conocer la historia de las luchas de los estudiantes por el respeto al 6 por ciento, de los que estudiantes que se sacrificaron, porque si se pregunta a los jóvenes que participan en actos como este, nadie sabe cómo se logró el respeto al 6 por ciento para las universidades.

De igual manera, Henry Andrés Vargas, ex Presidente de UNEN Chontales, expresó que con luchas como la que libró Jerónimo, quien murió a sólo 26 años de edad, un joven cargado de sueños, es que la juventud de Nicaragua tiene el derecho de estudiar de manera gratuita y de calidad. “Murió para que los más pobres tengamos derecho a estudiar”, finalizó.

¡Año de la internacionalización de la Universidad!

¡A la libertad por la Universidad!